Un cuatro de abril
apunto de salir
los tambores
de Semana Santa
a un encuentro,
escribí esto.
No se
lo que escribiré
mañana,
ni si estaré
vivo o muerto.
Se que para esos días
en que se siente uno
todavía tierno,
debería existir
siempre
un poeta,
al menos diciendo,
que la humanidad
sigue viva
y que las guerras
se prohibieron
por decreto.
Es un deseo.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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