Hincar el diente
es algo propio
de aquellos
de aquellos
que tienen hambre
y sin mirar
y sin mirar
el por qué
lo hacen
sin importarles
lo hacen
sin importarles
a quien quitan,
de la mesa
su plato.
Las guerras todas
son detestables
llevan en su interior
sabrosos pasteles
para los vencedores
para los vencedores
y aliados.
Poco importan
las muertes
ni los desastres,
ni las tragedias
que ocasionen
los combates provocados
por verdaderos desarmados.
En estos asuntos
las emociones
se dejan de lado,
solo preocupan
los beneficios que producen
solo preocupan
los beneficios que producen
los estruendos
de los cañonazos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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