No hay secretos
ni se usa
de otra alquimia
que no sea,
la de escribir
y escribir
hasta que las neuronas
quedan reducidas
a una especie
de sopa de letras,
como la que se usa
para hacer papel,
sin necesidad
de más pulpa
que las ocurrencias,
que van y vienen
por laberintos
solo explorados
por la metafísica callejera.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.