Nos debemos
al universo cercano,
al que tocamos
con los deseos,
al que respiramos a diario,
a ese que se mueve
y se ve en cada uno
de nuestros movimientos.
A ese universo nos debemos.
A poco que lo digamos,
seguro
que estaremos escribiendo,
sobre algo
que tiene que ver
con asuntos etéreos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.