Aligera
y no es aire,
no pesa,
las sombras son
frágiles
estrellas
que fuera de su orbita
dan vueltas
y más vueltas.
Las voces que truenan
retumban en el espacio,
es como si su panza
estuviera hecha
de piel de cabrito,
curada con notas musicales
que se encuentran,
allí donde habían células.
Dispersas las ocurrencias
nos envuelven las ideas
y se sujetan
a los estribos
que hacen que un caballo
lo sea de carreras.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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