Y seguimos,
es viernes,
las procesiones
con su ritmo
a tambores
de hojalata
desfilan por las calles,
marchan.
se oyen los tambores
y alguna saeta
de esas
que de silencios
se acompañan.
Unos detrás de otros
marchan,
asumen
su papel
y ya cubiertos
con sayales
y capas,
se convierten en protagonistas
de una historia trágica.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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