Me interpreto
a mi mismo.
Me uso
para cuando quiero
y me retiro,
hasta allí donde yacen
los secretos
más inverosímiles,
por aquello
de que son lugares
donde depositar
lo que no es de uso.
Y así me persigo,
me repito,
me hago plasta
con el fin
de sacar
algo que no sea
la indiferencia
intolerable,
esa que vemos
a cualquier hora
del día,
a través de imágenes
hirientes que salpican.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.