Convencido estoy de que no hay
por allí arriba
más cielo
que lo que de normal vemos,
la poesía no se debe emplear para eso
de dar una mano de pintura
a lo que de normal siendo un basurero
se convierte de repente
en una especie de palacio con sus torreones
y grandes murallas con foso cubierto de agua
con que impedir asaltos que no vienen a cuento.
Y aquí
y ahora me despierto
con ganas de volver a la cama
para poner en juego
el arte de dormir sin mover un dedo.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.