No siempre crece la yerba
bajo los pies
de los campesinos.
Hablamos de esos
que todos los días
se llenan
del sol que luce
en el cielo
para cuando se alejan
las tormentas.
Ya se sabe de ellas
que de quedarse,
aparte de dar color
a este poema,
arruinan vidas
y arrasan cosechas.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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