Si las brasas se apagan
y la noche
y la noche
todo lo inunda
es que estamos
es que estamos
bajo la luz pecaminosa
de la luna
de gracia llena.
Así sea,
se augura
una movida primavera,
con flores brotando
en el alma de quienes
de amor se endulzan
hasta la médula.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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