Me metí en el interior de un deseo
que nunca pudo ser lo que de él se pedía.
que nunca pudo ser lo que de él se pedía.
Tengo entendido que los deseos que no se cumplen
son una especie de pesadillas
que salen a las mismas horas para recordarnos
eso que se denomina fugacidad
y que si bien no se explica
termina por ser cosas poco nutritiva.
La sustancia de las cosas
está en lo que se diga,
parece que en cuestiones que van a la deriva
es difícil hacer otro pronostico que no sea
aliviar el dolor que se produce
cuando se quita uno de encima una repetitiva pesadilla.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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