Hoy me sale a cuento
un pueblo de solera,
con sus eras abiertas
a los vientos
que todo lo maceran
entre olores
a pernil
cortado en tacos
y tocino rancio.
Entre fríos que hielan,
por allí la historia
es parte obligada
que sirve de entrega
a quienes se sienten
con el regreso
al terruño sagrado
dignos
de ser denominados,
hijos de la patria chica
aunque en la cabeza estalle
lo que vamos pensando.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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