Me miro
y me veo
de cara al espejo,
allí estoy yo
y aquí mirando,
aquello
que le causa respeto
a quien asume lo que es
y se siente lleno por dentro
de una especie de deseo,
que es algo más
de lo que uno pensaba
que sería acabar este poema,
quedando dispuesto
para comenzar otro
antes de que se queden secos
los músculos y los dedos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.