No me digo nada en estas mañanas
que amanecen para mi de una forma rompiente.
Uno se sitúa al borde del día
para ver como caen las telas de araña
que inundaban de negror la noche
y uno se queda pensando
que no es tarde para sentirse poeta.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.