Un día cualquiera
estando escuchando
la canción
de un desconocido cantante
quizás me fije
en aquello que escribía
para cuando llegaban los ponientes
o levantes,
a saber por donde
llegaba el aire frío
o el caliente
en aquellos días,
tan dejados de la mano
de un Dios que no atiende
ni a malas ni a malas razones.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.