Un puente de seda,
con sus balcones
y sus lianas
y su río
y ensenada
y barcos
y barcazas
y pescadores
con sus arpones
para matar ballenas,
por allí una estrella,
y un punto,
una coma ligera
y un rayo que no cesa,
cebollas que pican,
maldita guerra,
si al menos hubiera dado
fecundas historias bélicas.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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