En esto que queda la tarde serena,
allí arriba el castillo
esperando llenarse de respuestas.
Quedan las hojas secas,
el arrullo de dos gatos
en una acera mientras se chupan
con la lengua
y el olor que sale
de una cocina en la que si el olfato no engaña
alguien prepara una paella.
A fuego, sin leña, el arroz con sus ingredientes
nos lleva de entre salpullidos del agua
que parece querer demostrar que es ella
la que en este juego más sabe y más tiembla.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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