Ya estamos dispuestos
para quedarnos a la fresca,
hasta ese instante cierto
en que veamos volver
de sus momentáneos destierros
a las aves que cruzan los cielos
camino de sus refugios
en las copas de los árboles gigantescos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.