Pasaban a vuelo raso las aves
en eso de que una noche entera
llegaba sin saber ellos
de donde procedia
esta anomalía técnica
entre el sol y la luna
a una hora concreta
por estas tierras.
La noche eterna
y el terror en forma de dialectica parda
se escucha en las tabernas
entre vasos de vino y platos
de aceitunas negras.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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