IX
Castillo de Santiago de la Torre
y de una bella Dulcinea
sacada de un libro de caballerías
por donde quizás pasó un día
un tal Don Quijote de La Mancha
a pedir camino de Rus posada y comida
y de un clero santiaguista
tan poderoso y altivo
que hizo del lugar una aldea
y quizás pudiera ser que una villa.
Y vino el día de la partida
y con él decayó la vida
de ese trozo de nuestra Mancha querida
del cual no tengo buenas noticias
pues se dice,
ojala y fuera mentira,
que se cae a trozos como si fuera una Jericó
por el demonio maldecida.
¡Ay de Santiago de la Torre
con tan buenas vistas
como te resistes a tu muerte predicada
aunque todo anuncia por desgracia
que tienes contados los días!
Torre con su castillo
me llena de alegría
pues en la llanura es
como una dulce melodía.
Autor: José Vte. Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.