Volver el lunes al mismo lugar de trabajo
allí donde reinan los papeles
y suben casi volando
las noticias que llegan desde todos los desiertos páramos.
Poner el coche en marcha
y sentir el latigazo
del motor de arranque suplicando
salir a la autovía
para demostrar sus encantos.
En esto estamos
en este día de la poesía
que ha pasado volando
entre versos
y latazos
de rimas imperfecta
de versos endecasílabos,
de estribillos pacifistas,
de humo que sale de un tejado
anunciando sardinas a la brasa
y cordero asado.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.