En la tarde corre el aire,
traslada sin saber nombres,
canciones alegres
que van y vienen.
Ojos de dragón
y bocas de fuelles
el cielo las expande
en este domingo de Ramos
con rezos en las iglesias y catedrales.
Penetran de forma imparable
a través de los cristales
los rayos del sol
impregnando con su calor las paredes,
así entre canciones
rezos
rayos de sol
y calores
se oyen voces que solas se pierden
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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