Y un lápiz y una niña
que escribe,
con tres años
hace sus deberes,
y un niño
de un año,
todavía sujeto
a sus necesidades,
y copia que te copia
el niño se siente,
aquello que le llegará
a poco que el tiempo
le sea favorable.
Retablo de una niñez
en un día cualquiera
de una primavera ardiente,
el niño ya la niña
se saben
queridos por sus padres.
que escribe,
con tres años
hace sus deberes,
y un niño
de un año,
todavía sujeto
a sus necesidades,
y copia que te copia
el niño se siente,
aquello que le llegará
a poco que el tiempo
le sea favorable.
Retablo de una niñez
en un día cualquiera
de una primavera ardiente,
el niño ya la niña
se saben
queridos por sus padres.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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