¿Y si al final el paraíso
no existe
y es una ficción
que construimos
con nuestro día a día
sobre la tierra?
No dudo,
de forma firme,
pregunto.
No es que me importe.
No me importó nunca.
De todo aquel cuento
lo que más me agradaba
de recordar
era el bocado de Eva
a la manzana,
tan apetitosa y sana.
Juzgo tan original relato
para ser leído
bajo la luz de una vela,
en noches de mucho frío,
a ser posible lloviendo,
y si no soy cansino,
con música de Mozart de fondo
para hacer el rato
más pasable.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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