Coge el silencio aire
y se lanza,
por los desfiladeros
entre montañas,
donde la roca viva
se levanta
hasta llegar al altiplano
donde los pinos
se convierten
en espesas manchas
de sentimientos aireados
de quienes por esos lugares
desnudan su alma
al igual que el poeta
que murio
en tierras de batallas
defendiendo el blasón
de una reina extraña.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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