TAN tiernos los brotes de años
que me los como enteros,
no dejo ni la raíz,
ni las hojas, ni nada que no sea
la piel de la vida
en este sufrido sentimiento
de exprimir un pomelo
para comprobar de primera mano
como es de agrio aquello que conociendo
tememos.
La muerte como mal ejemplo
pone fin a esta especie sortilegio
en que nada sale a la luz,
pues el sol ya está puesto.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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