Y entró para quedarse el año,
no se por cuanto tiempo,
es año que crecerá huérfano
de sentimientos y de todo tipo de gestos.
¿Qué será de él?
Es cierto que todos llegan al final
de ese viaje en concreto
que se lee en esos calendarios
que se editan para ser complemento
de las paredes de las casas en las que se siente el yeso
bajo las capas de pintura
con que decoramos nuestras casas por dentro.
Me quedo solo con año nuevo,
porque es cierto
que recibirá aplausos y pitos,
en función de como se vayan cumpliendo los deseos.
¡Veremos!
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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