Un sonido agradable
se oye,
es hora de abrirse
y de salir a la calle,
de ver de cerca,
lo que intuimos que ocurre,
ya los semáforos se sienten
más en su faena
clarividente,
de eso que en ellos es
servir de guías,
ya a los viandantes,
ya a los vehículos de todas las clases,
no se sabe el por qué
ese interés tan noble
de las sociedades modernas
en controlar
lo que el ser humano hace.
Solo nos queda
el poder de la mente
para distinguir
si el verde
es el color que nos sirve
o es el rojo
al que debemos obedecer
para no detenernos
aunque venga un coche
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.