DE la mente emergen los recuerdos
de las tardes con colegios,
de las horas jugando en calles
por donde no pasaban vehículos,
de los charcos grandes en cuyo interior
vivían bacterias, insectos
y trastos viejos que allí, en ese sitio, de por vida caían,
viven los besos que no se dieron,
las preguntas que no tendrán contestación alguna,
vive lo que fuimos y queríamos ser,
la ilusiones por allí se cavaron su nicho,
por allí emergen silencios depositados en grandes orificios
y transitan leves, sin rozar a uno,
las miradas de las gentes, sus conversaciones
y de vez en cuando afloran juguetes
que se llevó el viento
para cuando soplaba y las aceras atraían a matojos.
De esto tratamos y de esto decimos
eso que nos es oportuno y nada más,
cada cual tiene posibilidades
de hacer valer lo suyo
para irse donde quiera
por esos caminos que llevan a lo dicho.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.