No sabe uno el por qué escribe,
quizás sea por seguir la corriente
de esos tantos otros
que hacen lo mismo
a las mismas horas e instantes.
Cascadas de versos se vierten
en unos océanos de letras
en los que perviven
lo mejor y peor de cada tendencia.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.