Uno se asoma a la realidad
esa que avanza
por lugares
donde nunca pensaba
que ningún político de talla
intentaría abrir batalla
y uno se da cuenta,
no hace falta ser genio
para saber de que se trata,
que un vendedor de sandeces
intenta con sus brabuconadas,
llevarse lo que le apetece
haciendo uso de continuas amenazas.
Un mal ejemplo
se traslada,
tan malo
que en nada
volveremos a ser
no otra cosa
que un roto
que con nada se repara.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.