Un pez muerto sobre la arena
no es cualquier cosa,
es una muerte sentida
para alguien supongo,
para todos,
menos para su presa.
Y si se le mira
y se ve su cuerpo
ya rígido
uno se acuerda
de la muerte,
con menos poesía,
y mucho más de tragedia.
Recuerdo aquella lubina
con sus frágil cuerpo
a merced de unas olas
y recuerdo un orificio
en mitad de su cabeza.
Frágil la vida está llena
de episodios dignos de estudio
para cuando
sin saber el por qué uno se asoma
a un mundo conocido
que a quien lo observa le demuestra
que estamos por aquí
como cualquier otro animal
de esos muchos que pueblan
este nuestro planeta tierra.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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