Salimos al encuentro del día que nos llega,
de la luz tenue,
de la pisada del ser humano sobre las aceras.
Sale la luz, se apagan las estrellas,
se rompe el orbe,
descienden desde la estratosfera
los vientos alisios,
ya ellos sin mares,
y así avanzamos
sin darnos cuenta
de que estamos a medias
de conseguir algo más
de lo que en este poema entra.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.