Mi nieta me ha pintado
un corazón,
en el dorso de la mano
y tengo miedo a lavármela
no sea caso que desaparezca
esa señal de cariño
que con tanto aprecio se hace.
La niñez es una escuela
de aprendizaje
que tenemos que utilizar
los mayores
para vernos con otros ojos
antes de que la muerte
nos llegue
y esté por atar ese lazo
que debería unir
más y más fuerte si cabe.
Autor: José Vicente Navarro Rubio.
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