El ogro que todo lo abarca,
no tiene corazón
ni patria,
no tiene sentimientos,
no tiene a su alrededor
a quien no le retire
de la cara la baba.
El ogro se despierta
y se come el mundo
tal si fuera un Polifemo
habitante de una extraña galaxia
que todos los días
sale de su cueva
para pegar un golpe de timón
a la extraña máquina
sobre la que ejerce poder
y el sobre ella manda.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.