Y es verdad que llueve
y de que manera.
Un vecino mira por la ventana
¿no se lo que espera?
La noche está tranquila,
los contenedores de basura
se están lavando por fuera,
dentro de sus cuerpos
hay mierda y más mierda,
por esos no estamos en disposición de decir
que son almas bellas.
Llueve sin saberse el motivo
ni el por qué hoy ella cae con tanta fuerza,
entre sorpresas y más sorpresas,
de una banda de música
que tenía que salir a escena,
y que por culpa
de esos cambios de temperatura
en la estratosfera,
resulta que se han tenido
que irse a casa
con las caras más que serias.
Mañana será otro día,
seguro que volverán las golondrinas
a hacer sus locas carreras,
sin más motivos aparentes
que el demostrar que son ellas,
las de siempre,
las que nos demuestran,
su oficio de pilotos de carreras.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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