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viernes, 2 de agosto de 2013

POESÍA: TETAS DE SANTA ÁGUEDA

Acabo de entrar en un blog y me he llevado una alegría pues he visto una poesía mía junto a unos sabrosos dulces que tienen que ver con las tetas de Santa Agueda. El blog se llama:http://sweetcoffee-cake.blogspot.com.es/2013/02/santa-agueda.html

 COFFEE&CAKE



 El dulce es este que podemos observar pero no comer por ahora pues no están a nuestro alcance


Y la poesía es esta:

Tetas como esta
no son fáciles de encontrar
dulces como la nata,
olorosas como el azahar,
y buenas como Santa Águeda
que con su bondad las hace sanar.

José Vicente Navarro Rubio

sábado, 27 de julio de 2013

POESÍA: A UNA LIBRETA DE CALIGRAFIA



Algún día
alguien se asomará
a una de esas páginas escritas
de una libreta de caligrafía
y leerá
entre sorpresas contenidas
algo que le hará recordar
que hubo otros momentos y días
en que niños y niñas se mostraban a la vida
entre vocales, consonantes, palabras y sílabas.

Todos los recuerdos encerrados en una botella que se tira
a un mar de aguas revueltas
a la búsqueda de una isla
donde descansar sobre doradas playas
entre las arenas blancas y sonrisas
de los vientos que en ellas se arremolinan.

Del presente solo tomo
en pequeñas dosis como si fuera medicina
lo que más me interesa
y sin más teorías
que la intuición esa que desde siempre a mi lado camina
voy cubriendo etapas
de una carrera que se activa
a la hora en que la luz entra por la ventana
y finaliza
para ya cuando la última hora del día
es por la noche comida.

Como el agua corriendo
corre mi vida.
Todo dicho...todo sin cartas escritas
ni fechas predeterminadas
que no sean las que no se derivan
de estos espacios tan concretos formados por un ordenador, una mesa y una silla.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

martes, 23 de julio de 2013

POESÍA: RECETAS DE PINAREJO PERDIDAS


 

Hace poco de esto. Tan poco hace que me viene al recuerdo tal y como me ocurrió. Estaba de obras en la casa de mis padres en Pinarejo y empezamos a tirar trastos que llevamos al recinto habilitado a estos efectos que hay cerca del camino viejo que va de Pinarejo al Castillo de Garcimuñoz. En uno de los contenedores encontré unos cuantos folios de papel escritos cuyo texto tenía que ver con recetas antiguas de cocina. No los leí en el momento, pero ahora con motivo de esas otras recetas que estoy sacando en este blog me veo en la obligación moral de sacarlas a la luz. 

La fecha en que fueron escritos es del año 1917 y junto ala fecha iban unas iniciales que tenían que ver con J.P.M. Las recetas son de cocina tal y como ya he dicho. Por cierto muy sencillas como no podían ser de otra forma. ¿El por qué llegaron allí? Ya se sabe a los vertederos de residuos solidos se tira todo y más cuando quien lo hace no siente ningún tipo de apego por aquello que descansa en las casas desde Dios sabe cuando.

Dicho esto me voy con las recetas. No se si son originales. Ahora lo bien seguro es que quien las escribió sabía de que iba el asunto y procuró por todos los medios que estás  no se perdieran. ¿Donde debieron descansar durante tanto tiempo, nadie lo sabe? 

A lo dicho me voy con las recetas de J.P.M. y de ese año 1917 en que en el mundo vinieron a ocurrir los siguientes hechos:

16 de mayo
Nace en Sayula (México) Juan Rulfo, escritor mexicano, perteneciente a la generación del 52, autor de la novela "Pedro Páramo" (1955), considerada unánimemente una de las obras maestras de la literatura latinoamericana, y de una colección de cuentos titulada "El llano en llamas" (1953). Escribirá también otra novela corta magistral, "El gallo de oro" (1963), y algunos guiones cinematográficos. (Hace 96 años)
Nace en Brookline (EE.UU.) John F. Kennedy, trigésimo quinto presidente de EE.UU. Durante su mandato habrá de hacer frente a graves crisis internacionales, sobre todo con los misiles de Cuba en octubre de 1962 y la construcción del muro de Berlín en 1961. También obtendrá éxitos tales como el Tratado para la prohibición de los ensayos nucleares, antes de ser asesinado en noviembre de 1963. (Hace 96 años)
Nace en Sarrat, Filipinas, el que será dictador de su país Ferdinand Marcos. En 1965 resultará elegido presidente, pero modoficará la constitución y asumirá poderes dictatoriales. Tras las fraudulentas elecciones de 1986, tendrá que abandonar su país ante la presión popular. El 28 de septiembre de 1989, morirá a los 72 años en su exilio dorado de Hawái. (Hace 95 años)
Nace en San Carlos (Chile), Violeta Parra, mujer polifacética donde las haya. Con el tiempo será cantante, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena. Se convertirá en la más importante folclorista de su país y será considerada la fundadora de la música popular chilena. (Hace 95 años)
Nace en Challans (Francia), Jacqueline Auriol, que en 1948 obtendrá el título de piloto de aviación y se convertirá poco más tarde en la primera mujer con el título de piloto de pruebas. También conquistará a pulso el calificativo de mujer más rápida, al batir en cuatro ocasiones el récord del mundo de velocidad en avión a reacción. (Hace 95 años)
En Pennsylvania, EE.UU., nace David Joseph Bohm, físico cuántico americano, que hará importantes contribuciones en el campo de la física teórica, y participará en el Proyecto Manhattan para el desarrollo de la primera bomba atómica. (Hace 95 años)

Hechos Históricos:

Durante la I Guerra Mundial, EE.UU. temiendo que Alemania invada las Islas Vírgenes para usarlas como base naval, presiona al Reino de Dinamarca para que le venda este territorio. Al suponer los daneses que si Alemania invadiera finalmente las islas, EE.UU. las conquistaría, en el día de hoy el país nórdico acepta la oferta, y EE.UU. se hace con las Indias Occidentales Danesas por 25 millones de dólares, de las que tomará posesión el 31 de marzo. En 1927, Estados Unidos decretará la ciudadanía americana para todos los habitantes de las islas. (Hace 96 años)
En el marco de la I Guerra Mundial, Alemania anuncia que vuelve a enviar a su armada al Atlántico, incluso submarinos armados con torpedos, que atacarán cualquier barco que se encuentre en aguas del conflicto, incluyendo los transportes de pasajeros. Alemania había suspendido los ataques de su armada submarina después del hundimiento del trasatlántico Lusitania y otros buques de pasajeros con americanos a bordo en 1915. Ante esta noticia, el próximo 3 de febrero, Estados Unidos romperá relaciones diplomáticas con Alemania y dos meses más tarde, el presidente norteamericano Woodrow Wilson y un Congreso furioso le declararán la guerra, dando, este cambio de actitud, un enorme apoyo moral y medios materiales a los aliados. (Hace 96 años)
En México, tras 7 años de revolución y alzamientos civiles, el presidente Venustiano Carranza proclama una progresista Constitución contemporánea que promete restituir las tierras a los pueblos nativos, separar el poder de la Iglesia y del Estado, reformar la educación y reformar la economía. Al día siguiente convocará comicios. (Hace 96 años)
En Petrogrado (Rusia), y en plena I Guerra Mundial, se producen algaradas y manifestaciones debido a la escasez de comida, provocando lo que se conoce como el estallido de la Revolución de Febrero (calendario Juliano en vez del Gregoriano) que desembocarán el 15 de marzo en la abdicación del Zar Nicolás II. El Soviet (coalición de trabajadores y soldados) se unirá a algunos líderes moderados para formar un nuevo gobierno. Mientras, Vladimir Ilich Lenin, líder del Partido Revolucionario Bolchevique dejará su exilio en Suiza y cruzará las líneas enemigas alemanas para volver a su país y tomar las riendas de la revolución. (Hace 96 años)
En Rusia, durante la primera fase de la revolución, el Zar Nicolás II es obligado a abdicar, terminando así con la dinastía de los Romanov y con la monarquía. Pocos días después, Nicolás II y su familia serán hechos prisioneros. Al año siguiente, el 17 de julio serán fusilados junto con algunos sirvientes, el médico de la familia y el perro del niño. (Hace 96 años)
Aunque inicialmente neutral en la I Guerra Mundial, ya que no ha hecho el más mínimo gesto de condena al régimen alemán hasta el hundimiento del barco británico "HMS Lusitania", en mayo de 1915, donde murieron 114 norteamericanos, es en el día de hoy cuando el Presidente de los EE.UU. Woodrow Wilson solicita al Congreso una declaración de guerra contra Alemania, que resulta aprobada. El 6 de abril, la Cámara de Representantes hará lo propio por 373 votos a favor y 50 en contra. (Hace 96 años)
Con el país inmerso en el caos debido a la I Guerra Mundial y a la abdicación del Zar Nicolás II, Vladimir Ilich Lenin llega a Petrogrado (Rusia) desde su exilio en Suiza para tomar el control de la revolución. Aunque primero exiliado en Siberia y después huido a Europa debido a sus actividades políticas y revolucionarias, Lenin conseguirá reforzar el Partido Bolchevique mediante sus escritos y su fluida oratoria. Siete meses después de su regreso, y bajo la dirección de Lenin, los bolcheviques se harán con el poder. Lenin supervisará la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y dirigirá el país hasta su muerte en enero de 1924, tras haber sido tratado contra la sífilis el año anterior. (Hace 96 años)
En el Palacio de Justicia de París, Mata Hari comparece ante un tribunal militar acusada de ser una agente doble para Alemania, y de haber sido la causante de la muerte de miles de soldados. Será declarada culpable sin pruebas concluyentes, basadas en hipótesis no probadas, y recibirá una condena a muerte por espionaje. Será ejecutada por un pelotón de fusilamiento el 15 de octubre. (Hace 95 años)
Gran Bretaña, por mediación de su secretario de Asuntos Exteriores Arthur James Balfour, presenta una declaración de intenciones con el fin de favorecer en Palestina una nación para el pueblo judío. Los árabes se opondrán a la Declaración de Balfour, temerosos de que la creación de una patria judía implique la dominación del pueblo palestino. Será al finalizar la II Guerra Mundial, y recordando el Holocausto judío, cuando gran parte de la comunidad internacional se sumará a la causa Sionista, por lo que en 1948 se creará el Estado de Israel. (Hace 95 años)
En Rusia, un golpe de Estado al régimen zarista, coloca a Lenin en el poder. El catastrófico fracaso militar en la I Guerra Mundial ha dejado a Rusia en unas condiciones económicas lamentables, lo que ha servido de caldo de cultivo para que la revolución haya tenido un fácil alumbramiento. El zar Nicolás II fue obligado a abdicar el pasado 15 de marzo, estableciéndose en su lugar un gobierno provisional totalmente incompetente. Lenin gobernará la Unión Soviética hasta su muerte en 1924. Le sucederá el dictador, megalómano y genocida Joseph Stalin. (Hace 95 años)

Obituario:

Fallece en París, el pintor y escultor francés Edgar Degas, conocido por su visión particular sobre el mundo del ballet en pinturas al pastel. (Hace 95 años)
En Francia se lleva al paredón a Mata Hari (Margarette Zelle), exótica bailarina y espía que ha pasado información confidencial al enemigo, obtenida en confidencias de alcoba. (Hace 95 años)
Muere en París, Francia, Emile Durkheim, fundador de la sociología moderna, junto a Max Weber. Tal vez su obra más conocida sea "Las reglas del método sociológico". (Hace 95 años)
En Meudon, Francia, muere el escultor francés Auguste Rodin cuyas obras se enmarcaron en el academicismo más absoluto de la escuela escultórica neoclásica. "El pensador" es una de sus obras más conocidas. (Hace 95 años)
RECETAS (Las poesías son mías):
PISTO MANCHEGO:
2 Kilogramos de tomates bien maduros y sin piel.
2 Kilogramos de pimientos verdes de temporada. 

Freir todo por separado y luego unir. Acompañar si se quiere con ajos.

Ya ven 
lo fácil que es cocinar
total 
pimientos y tomates
deberas cortar 
y sofreir 
hasta que todo venga a alcanzar
ese gusto especial
que en Pinarejo se solía dar
a todo lo relacionado
con ese maná
que Dios solía regalar 
a las mujeres pinarejeras
cuando los hombres venían de trabajar
y en la mesa no había nada más
que ganas de comer
lo que por lo boca pudiera entrar
y dicho está a mojar pan y...ya verán.
TIZNAO:
Asar bacalao y trocear y desalar en agua hirviendo. Añadir ajos troceados por las mitad y pitillas de cornicabra que previamente han sido tostadas en los rescoldos de las brasas de la chimenea. Añadir aceite y remover todo a fuego lento. Picar huevos y añadir agua, un tazón y servir.
Acabamos de descubrir 
algo que no sabia 
y que a lo visto es así
tal y como se vino a escribir
me refiero a las pitillas de cornicabra
que deben ser aceitunas secas
y de no ser así 
no está mal en descubrir 
un nuevo condimento
en eso de hacer a la familia feliz
El bacalao en Pinarejo
era un producto fácil de adquirir
pues se colgaba de un clavo
y aguantaba de abril a abril
sin rechistar ni pedir
gota de agua con que revivir.
De lo demás tenerme aquí
desalando bacalao
para después añadir
ajos de las Pedroñeras,
huevos duros sin partir,
agua. aceite
y esas pitillas de cornicabra
con sabor a aceite añil. 
ARROPE:
Agua de cal se recomendaba para hacer esta receta (leer a continuación lo que he encontrado sobre este tema en internet)
Primero coger mosto de uva y convertir almibar. 
Segundo: añadir trozos de calabaza, melón de todo el año, melocotón y membrillo que previamente y durante 3 horas se habían remojado con agua-cal y después lo de siempre dejar hervir los trozos de fruta en el almíbar hasta que adquiere un color especial. 
Ojo: Importante e imprescindible: Lavar bien la fruta después de sacarla del agua cal 

Con el arrope 
me vengo a despedir
hasta mañana
por lo menos
y si no es así
devuelta me tendrán
para Santa Águeda
que en Pinarejo se celebra
con tanta devoción que me es imposible decir
otra cosa que no sea
disfruten con el arrope y echense a dormir.

Agua cal: Yo no lo había oído nunca en recetas, pero en intenet he encontrado la siguiente forma de hacerla ¡Que listas eran nuestras madres y abuelas!:
La "cal pura", llamada también cal viva o cal cáustica, se utiliza esencialmente para preparar cemento y para neutralizar los suelos ácidos en agricultura. También se emplea para fabricar papel y vidrio, para lavar la ropa blanca, para curtir las pieles o el cuero, en el refinado de azúcar y para ablandar el agua. Al tratar la cal con agua se desprenden grandes cantidades de calor y se forma "cal apagada" o "cal muerta", que se vende comercialmente como un polvo blanco (se adquiere en grandes químicas). El "agua de cal" es una disolución alcalina de cal apagada en agua y se emplea distintas aplicaciones.
Cuando se trabaja con cal, hay que ser sumamente cuidadoso. Colocar en una cacerola abundante agua como para cubrir la fruta, agregarle una cucharada de cal viva por cada 4 litros de agua. Dejar la fruta en remojo, luego escurrirla, enjuagarla con agua limpia y cocinar siguiendo las distintas recetas.
La cal no es comestible, se utiliza para para que los trozos queden bien firmes, después es necesario enjuagarlos muy bien.
En el país vasco, se realizó un estudio de lo que sucede cuando el calcio entra en contacto con las pectinas de las frutas y se forma una capa de pectato de calcio, lo que luego permite una cocción en donde se crea una pared y el alimento se cuece en su propio jugo sin deshacerse (un tomate por ejemplo se desharía muy rápido al cocerlo y se haría una pasta).

Autor: José Vte. Navarro Rubio
Mañana tendremos: Asadillo manchego, sopa, perdices, mantecados, ajo arriero y barquillos.


lunes, 22 de julio de 2013

"AGUSTIN LUENGO": HISTORIA DE UN GIGANTE DE 2'35 METROS NACIDO EN PUEBLA DE ALCOCER EN 1826















La historia de Agustín Luengo Capilla, “El Gigante Extremeño”.

Para realizar los post anteriores, relacionados con el Museo Nacional de Antropología de Madrid, descubrí algunas piezas interesantes buceando en su catálogo, pero hubo una que entre todas ellas llamó mucho más mi atención. Luego, intenté conocer el cómo llegó ahí y las circunstancias que rodearon esa pieza en vida… y descubrí la interesante historia de “El gigante extremeño” que hoy comparto con vosotros….
En la sala III de la primera planta del Museo Nacional de Antropología, dedicada a los orígenes del museo, podemos encontrar piezas tan curiosas como fantásticas, una de estas piezas tiene mucho que ver con la dedicación a la antropología física y a la anatomía que tenía el centro en sus comienzos, se trata del esqueleto y el vaciado en yeso del Gigante Extremeño.
Agustín Luengo Capilla era el nombre de este  personaje, nacido en Puebla de Alcocer, en 1826. Era conocido como El Gigante Extremeño porque tallaba 2´35 metros de altura (a día de hoy se cree que sigue siendo el español más alto que ha habido, aun por encima de Pau Gasol, al que superaría en 20 centímetros).
Su infancia la pasó saltando de enfermedad a enfermedad y en su juventud trabajó como atracción de circo, se cree que le ofrecieron ese trabajo además de por su estatura, por las deformidades que presentaba (padecía acromegalia patológica*). De esa época se cuenta que lo que más sorprendía al público eran sus grandes manos, capaces de ocultar un pan de 1 kg.
Durante esa época, su existencia llegó a oídos del Doctor Pedro González Velasco, que se encontraba en pleno proceso de creación de Museo Antropológico, y contactó con Agustín, al que le propuso la compra de su cadáver a cambio de una renta diaria de 2,50 pesetas de por vida, el coste final supuso unas 3.000 pesetas.
Tras aceptar el trato, fue sometido a un minucioso examen médico, donde se comprobó que padecía tuberculosis ósea en estado avanzado, y murió no mucho tiempo después, el 31 de Diciembre de 1875, con 26 años de edad.
No pasó mucho tiempo desde su muerte, hasta que el Doctor Velasco realizó lo que hoy aparece expuesto, el vaciado de su cuerpo en yeso y la extracción de sus huesos.
*NOTA: La acromegalia patológica es un desorden hormonal, concretamente en la hormona del crecimiento, llamada somatotropina, que provoca gigantismo en niños y acromegalia en adultos. Su principal problema es que las extremidades, en la mayoría de las ocasiones pies y manos, sufren un crecimiento anormal y se van desarrollando gradualmente, por lo que su diagnostico o detección temprana es muy difícil. Aunque los síntomas pueden variar dependiendo del caso, ya que también suelen sufrir alargamiento de huesos de las extremidades, huesos del cráneo (especialmente los frontales) lo que lleva a un crecimiento desmedido de la nariz, mentón, pómulos, orejas y arcos superciliares.

http://www.elplacerdelalectura.com/wp-content/uploads/2013/06/Portada-Gigante-Colucci-667x1024.jpg 

Aunque el título se refiera a otro personaje, es la historia de un gigante la que se nos cuenta aquí. Nos encontramos ante una mezcla de biografía novelada y novela costumbrista, aunque ambientada sobre todo en el mundo circense ambulante, pleno de personajes a cuál más jugoso y llamativo. Narra la vida del hombre más alto de España, y probablemente del mundo en su época: Agustín Luengo (1849-1875) fue un joven extremeño que padecía acromegalia, crecimiento desmesurado, y cuya corta vida la pasó entre las andanzas de un circo y  la vida disoluta que llevó en la villa y corte madrileña, cuando se vio liberado de las riendas que le mantenían en un cierto orden.
El autor sigue de cerca a aquel niño grandote, del grandullón que fue poco menos que vendido a un circo por sus padres, sin pasar apenas por el colegio, soportando las burlas y las miradas curiosas y asustadas de la gente, esa gente a la que lo distinto enerva y enfurece. El pobre Agustín encuentra en el Circo Luso un segundo hogar, e incluso disfruta con la compañía de todo esos seres dispares de los que se ve rodeado, que conforman su nueva familia, y sobre todo se siente atraído fuertemente por María Peligros, la Mujer Serpiente. Eusebio Dos Santos Marrafa, el gerente y dueño del circo, es otro personaje peculiar, que ejerce de segundo padre, cuidando de Agustín, al que procura mantener alejado de Peligros (nombre felizmente elegido) y de todo aquello que le pueda perturbar… así como perturbar su bolsillo.
La historia personal de Eusebio Marrafa tiene su atractivo y compone una segunda línea narrativa del libro: portugués huido de su país por asuntos turbios y costumbres inaceptables en la sociedad, enamorado de Marcos Villalba, el jefe de pista, otro huido de la Benemérita y que le lleva la gestión del negocio a la vez que escribe poemas. El resto de los componentes del circo pululan alrededor del gigantón Agustín, que se convierte en la máxima atracción, por lo que le miman y vigilan, manteniéndole en una especie de jaula de cristal. Rufina, la gitana, que no se atreve a decirle a Agustín lo que ve en la palma de su mano; los enanos Pedreira reforzaban el contraste con la altura de Agustín; los hermanos Recio (los forzudos, obviamente) que se ocupan del montaje del circo; Canivell, el que maneja la electricidad como espectáculo, cuando aún no se usaba para iluminar; Rufo y Manuela, con su caterva de hijos, con los que Agustín jugaba y se explayaba con los cariños que nunca recibió; los hermanos filipinos Gómez Tao que padecían gargolismo eran la última adquisición, verdaderamente monstruosos, que ni siquiera hablaban sino que farfullaban sonidos inconexos. A veces el libro recuerda a aquella película de Tod Browning, Freaks, que mostraba la colección de seres, a cual más perturbador,  pobladores de un circo.
La historia central es la de Agustín, que finalmente es reclamado por Alfonso XII para hacer su exhibición en la corte, quedando muy complacido. Ello le lleva a contactar con el extraño doctor Velasco, que le hace una propuesta que no podrá rechazar, y que supondrá la separación de Marrafa y a la vez la desgracia de éste. La historia del  Doctor Velasco y su fantasmal hija Conchita también tiene su aquel. Y la de la creación del Museo Antropológico de Madrid.
Bien contado, mezclando imaginarios diálogos y situaciones con hechos históricos y reportajes científicos sobre temas tangenciales o directamente relacionados a la narración, el libro se lee de un tirón y entretiene a la vez que descubre un personaje que supuso un portento.

El gigantón extremeño

20.11.12 - 12:23 - JOSÉ GUERRERO
Vivo o muerto, en el siglo XIX o en el XXI, vestido de pie o en la yacente desnudez de sus huesos, Agustín Luengo Capilla siempre fue un hombre asombroso, un gigantón que paseaba entre caras de sorpresa sus 235 centímetros de altura (veinte más que Gasol) por aquella España decimonónica de gentes pequeñitas, donde la talla media rondaba el 1,60 (hoy, es de 1,73). Cuentan de Agustín, que nació en 1849 en la Puebla de Alcocer (Badajoz) y murió 26 años después en Madrid, que en su casa tuvieron que abrir un butrón en la pared para que pudiera dormir con las piernas totalmente estiradas. También cuentan que en aquella España pueblerina que se reía de las malformaciones (y pagaba por verlas), el amigo Agustín se ganaba la vida en uno de aquellos circos de monstruos con enanos, mujeres barbudas y hombres elefantes, tan del (mal) gusto de la época. Su número, que se anunciaba como una de las mayores atracciones, consistía básicamente en mostrarse tal cual era y pasear bien cerca del público para que niños, mujeres y hombres se deleitaran con su anatomía exagerada. El momento cumbre de la función llegaba cuando, como el que se esconde dos monedas, Agustín ocultaba en sus descomunales manos un par de panes redondos de kilo y medio cada uno. Puede que los aplausos que retumbaban bajo la lona aliviaran el terrible dolor físico de aquellos huesos hundidos bajo el peso de un cuerpo desproporcionado. O puede que quizá le resultaran humillantes socavando aún más su autoestima. Nunca lo sabremos.
Lo cierto es que gracias al éxito de sus exhibiciones circenses, la fama del gigante Agustín (un caso claro de acromegalia, un trastorno causado por un tumor que dispara la producción de la hormona del crecimiento) llegó a oídos del doctor Pedro González de Velasco, catedrático de Anatomía de la Universidad de Madrid, que impresionado por las peculiaridades y rareza antropológica de aquel esqueleto, hizo a Agustín una oferta que no pudo rechazar. Le compraría su cuerpo en vida a cambio de una renta de 3.000 pesetas, una fortuna en aquella época, equivalente al salario medio de ocho años. Agustín recibiría 2,50 pesetas al día mientras viviese y a su muerte, su cuerpo pasaría a una especie de museo anatómico que por aquellos años, González de Velasco estaba montando en su propia casa del barrio de Atocha. Digamos, de paso, que el doctor era un personaje singular.
Hijo de un humilde matrimonio de labradores segovianos, se forjó una brillante trayectoria profesional sin renunciar a su obsesión de recuperar cadáveres para la enseñanza de la Medicina. El reconocido galeno invirtió todos sus ahorros en la construcción del edificio del museo (que fue su vivienda habitual y donde murió en 1882) y allí fundó en 1875 el Museo Nacional de Antropología, en cuya sala principal reposan los restos del que todos conocen como El Gigante Extremeño, que no es otro que Agustín Luengo Capilla, quien, por cierto, no pudo disfrutar de aquella suculenta renta vitalicia pues murió al poco de tiempo.
Restos capilares
En el ‘vaciado’ del cuerpo del gigante que acometió el propio catedrático de Anatomía, el esqueleto perdió diez centímetros y así, con una impresionante osamenta de 2,25 metros, es como se exhibe en la actualidad en el Museo. Sus restos, resguardados en una vitrina acristalada, están custodiados por un vetusto armario repleto de cráneos, por la llamada ‘Momia guanche’ (el cadáver perfectamente embalsamado de un lugareño canario de tiempo inmemorial) y una escultura a tamaño natural del propio Agustín (resultante del vaciado practicado por el doctor) que aun conserva minúsculos restos capilares.
Ni que decir tiene que el colosal esqueleto es la pieza más admirada por los más de 40.000 visitantes que recibe el Museo cada año, muchos de ellos escolares de colegios que solicitan un (muy recomendable) recorrido guiado.
Mareos y desmayos
“Los niños son los que más preguntan”, cuenta Nelly Ognio, educadora del museo, que casi siempre tiene que aclarar a los chavales dubitativos que sí, que lo que están viendo es un muerto de verdad. “Hay niños”, explica Nelly, “que se marean al encontrarse en una sala llena de huesos y les tenemos que sacar fuera. Hemos tenido también algún desmayo, pero la mayoría de los chavales observan detenidamente el cuerpo mientras atienden las explicaciones”. Los escolares se fijan en todo: en el deterioro de las rótulas, en que le falta un dedo del pie, en los ‘dientes’ picudos de la calavera (aunque en realidad solo le queda una muela), en las líneas que cosen su cráneo… y también se interesan por quién le hacía los pantalones, las muletas o los zapatos, alguno de los cuales, por cierto, se exhibe en el Museo Etnográfico de Puebla de Alcocer. Muchos niños, tan entusiasmados con el descubrimiento, dejan un recuerdo en forma de dibujo.
La educadora aprovecha la empatía que al final se crea entre los niños y su amigo el gigante para tocarles la fibra de ese valor humano tan imprescindible en estos tiempos como el respeto al diferente. En un museo como el de Antropología, que también reune antigüedades, objetos etnográficos y colecciones de culturas tan distintas como la africana o la sudamericana, el Gigante Extremeño transmite a los escolares que negros o blancos, altos o bajos, por dentro todos somos iguales. Una hermosa lección de conocimiento en un Museo, que, claro, tiene como lema ‘Nosce te ipsum’

 La Correspondencia de España. 3/10/1875, n.º 6.512, página 2:

Hoy ha sido presentado a su  S. M. un joven de 26 años, natural de la Puebla de Alcocer, provincia de Badajoz, llamado Agustin Luengo Capilla, el cual alcanza ya la disforme estatura de dos metros 800 milímetros, sin que aparezca terminado el periodo [de su crecimiento, puesto que, en opinión de facultativos, su naturaleza no ha alcanzado más desarrollo que el que se obtiene generalmente á los 13 ó 14 años. Se halla al 20 enfermo desde hace dos meses, S. M. le ha dispensado una benévola acogida. Lo acompañaba su madre.

Diario oficial de avisos de Madrid. 16/10/1876, página 2:

Ha llamado mucho !a atención en elel centro del salón principal la enorme figura de Agustín Luengo y Capilla,  natural de la Puebla de Alcocer, provincia da Badajoz, de dos metros treinta centímetros de altura, que falleció a la edad de 26 años el 31 de diciembre de 1873. Dicha figura, formada con la piel d el citado gigante, se encuentra cubierta con los mismos vestidos que ordinariamente usaba. Los invitados al acto han salido profundamente complacidos de la galantería del doctor Velasco.

El Heraldo de Madrid. 10/10/1927, página 9:

TERRIBLE HISTORIA DEL GÍGANTE EXTREMEÑO

Agustín Luengo nació en Puebla de Alcocer y creció en demasía. Contrariamente a aquel del cuento cuya estatura no rebasaba un metro sesenta, y que se exhibía, no obstante, afirmando ser «el gigante más pequeño del mundo», Agustín Luengo era el gigante más alto de su tiempo ,y uno de los más altos que hayan existido jamás. Era pobre y apenas ganaba exihibiéndose en las barracas lo preciso para... beber, hasta que le descubrió el doctor Velasco.

El sabio, entusiasmado con  tan magnífico ejemplar humano, mejor dicho, sobrehumano, le propuso un
pacto mefistofélico : una renta vitalicia a cambio de su cuerpo. No suele ser muy larga una vida de gigante; la del extremeño, bebedor y mujeriego, había de ser brevísima. El doctor Velasco, a pesar de desempeñar n el asunto el papel de diablo, era tan buen diablo como gran doctor y solía advertirle, viendo en qué peligrosos excesos consumía su renta y su salud: «Te estás matando.» Y el gigante, que era un pobre diablo, contestaba: «Mejor para usted; así gasta usted menos y entra usted antes en posesión de mi cuerpo, que lo es de usted.»

Así fue, en efecto; devorado por toda suerte de enfermedades el extremeño no tardó en entregar su alma candorosa al Señor, y su cuerpo fenomenal al Museo, donde figura hoy, triplicado. Es decir, que pueden verse en el Museo Antropológico tres gigantes que son uno solo: su efigie en escayola, su esqueleto y su cuerpo propiamente dicho, o sea su envoltura de piel disecada y vestida, si bien esta suprema encarnación del gigante es de momento invisible por estar sometida a curación de una enfermedad de ultratumba—una más— que venía padeciendo de algún tiempo a esta parte; la polilla.

Para obtener la adjunta fotografía en que tengo la satisfacción de figurar al lado de tan buen mozo hemos tenido que quitar de su vitrina la enorme tabla en que está colocado el esqueleto ; la mandíbula está suelta y al moverle la agita de arriba abajo, siniestramente, como dándoselas de ogro de cuento infantil de esos que dicen : «¡ Ham! ¡ Ham ! Aquí huele a carne humana.»

Pero el pobre gigantesco esqueleto no logra asustar a nadie, como no logrará jamás imponer su origen
extremeño,' ya que la creencia general es que fue aragonés; y su terrible historia, que debiera servir de ejemplo para todos los gigantes viciosos, solamente podrá referirse en forma de aleluyas: «Este buen mozo que aquí ves es el gigante aragonés.

Nuevo mundo (Madrid). 18/5/1928, página 45:

 Crónica (Madrid. 1929). 21/7/1935, página 23.

EL GIGANTE EXTREMEÑO

A la entrada está una reproducción en yeso del gigante extremeño. Se llamó en vida Agustín Luengo Capilla, natural de Puebla de Alcocer. Alcanzó dos metros veinticinco centímetros de estatura. ¡Curiosa, en verdad, la relación del gigante con el sabio! El doctor Velassco se lo encontró un día en !a calle y le llamó. Naturalmente, le interesa aquel caso clínico. «¿Qué haces? ¿De qué vives?», le preguntó. El gigante, tosco, huraño, apenas contestó: «De limosnas...i> El sabio entonces le hizo una origina! proposición: "¿Quieres vivir bien?... Yo te compro. Te pagaré además todos tus gastos, tu manutención, tus trajes, tus vicios... Pero con una condición: Que cuando te mueras me dejes tu cuerpo...» El gigantón aceptó complacido. ¡Después de muerto, ¿para qué le servía ya? Por ahí paseaba su holganza satisfecho. Comido, vestido y con dinero, poco á poco fué adquiriendo vicios y enfermedades. El sabio le recriminaba. <Pero, ¿á usted qué le importa? Cuanto antes muera, menos costoso le he de resultar, le replicaba. Y al cabo murió. Allí, cerca de su cuerpo, reproducido en yeso, el enorme esqueleto, encerrado en una estantería, muestra los vestigios de males terribles en su enorme osamenta deformo.

Curiosidades del Museo Antropológico de Madrid, fundado por aquel doctor Gonzalez de Velasco que allí conservó, durante muchos años, el cadáver momificado de su propia hija


No terminan los hechos raros y curiosos del Museo Antropológico con la historia de la momia de la hija del doctor González de Velasco que leyeron ustedes el otro día. Hay aquí otras anécdotas y objetos realmente peregrinos, que nos van a serrvir para forjar unas notas colmadas de interés.
 
Antes digamos dos palabras sobre la estupenda pira científica que era el doctor Velasco, en torno
cual, como ven ustedes, forzosamente ha de girar tanto se relaciona con el Museo Antropológico y hasta, si me apuran mucho, con las ciencias anatómicas en España.
 
Castellano viejo e hijo de humildes labradores, estudia filosofía y Letras en Segovia, llenando la tripa a la  hora meridiana con la sopa boba que daban en los  conventos.

Otra vez vez en Madrid, sus afanes de hombre de estudio se dirigen al de la Medicina. A falta en la Corte del condumio conventual, trabaja como criado, primero y como practicante, después, y así logra, tras innumerosos trabajos, que los libros no le abandonen.
 
ya tenemos  al muchacho luciendo la borla de doctor No le perdamos de vista, que no muy luego vamos a tenerle que llamar, como uno de sus biógrafos, «anatómico eminente y disecador incomparable». Poco, casi nada, sale el doctor de casa, enfrascado como está en sus múltiples investigaciones y trabajos. Únicamente allá a la atardecida gusta de acompañar a su hija en coche, y algún que otro día sale a pie y solo, singularmente cuando instalan la feria no lejos de su casa.
 
En este lugar de popular esparcimiento conoció el doctor al gigante de nuestra historia. Veréis cómo fue
y qué curiosa charla mantuvo con él. —¡Pasen, señores, pasen!—gritaba un hombrecillo rechoncho a la puerta de una barraca—. ¡Por dos cuartos podrán ver y admirar al más alto gigante del mundo! ¡Mide cerca de seis varas, come y bebe como un monstruo y tiene que dormir hecho tres dobleces, porque todos los camastros le son cortos! ¡Pasen, señores, pasen! ¡Maravilla nunca vista! ¡A dos cuartos la entrada! Y el doctor entró como un chiquillo en la barraca, admiró al gigante, y antes de abandonar aquel lugar, le dio una tarjeta y le dijo: —Mañana, al mediodía, le espero en mi casa. Vaya, que acaso le interese lo que voy a proponerle. Y el gigante fue. Lo midió el doctor, y vio que daba una talla de dos metros veinticinco centímetros. Se llamaba Agustín Luengo y Capilla, y era natural de un pueblecito extremeño: Puebla de Alcocer. —Vamos a ver, Agustín—le dijo don Pedro—, ¿cuánto le dan a usted por exhibirse de feria en feria? —Poco. Ponga usted ocho reales, por término medio. —jY a usted le satisface esta vida que lleva? —No, señor. Aquí, en Madrid, menos mal; pero por ahí, por los pueblos, no quiá usted saber: hasta me apedrean. —-Bien, Agustín. Pues yo le voy a proponer una cosa. Usted no va a tener que moverse de hoy en adelante para nada de Madrid. Si quiere, se exhibe en la feria, y si no quiere, no lo hace. Yo le asigno, para que pueda vivir, tres pesetas diarias, con una condición, una sola: que me ceda en un documento su cadáver para que yo lo momifique y pueda formar parte- de las colecciones antropológicas que usted ve aquí. Instintivamente, Agustín dio un salto de la silla en que descansaba. Miró al doctor con pánico, y fijó después sus ojos en tres o cuatro momias que rodeaban, por así decir, la mesa de trabajo del anatómico. Una sonrisa asomó a los labios de éste. —No tenga usted miedo, Agustín. Los cadáveres no sienten. —¡Eso ya lo sé yo! —Pues, a pesar de saberlo, confiese que al hablar de momificarlo le pareció sentir en la carne el corte de las lancetas. —Sí que es verdad. —jLo ve usted? ' Agustín quedó unos momentos pensativo. Luego dijo con esa malicia socarrona del paleto: —¿Y dice usted que me va a disecar como a éstos? —Sí.

—Y, claro, j cobrará usted a la gente por entrar a vernos? —No cobraré nada, Agustín. Esto es un Museo, no una barraca grande, como usted supone. En fin, ¿cerramos el trato, o no?
 
—Por mí, hecho—consintió, ya sin vacilar, el gigante—. Así como así, después de muerto, que me hagan lo que quieran.
 
Y se firmó el documento mediante el cual el doctor se comprometía a abonar las tres pesetas de marras, y el hombretón extremeño a legar su cadáver al naciente Museo. Hay quien afirma, refiriendo esta historia, que la autorización del doctor para que pudiese exhibirse Agustín en las ferias de Madrid tenía un objetivo cruelmente científico. Cuanto más dinero cobrase el gigante, más abusaría de su naturaleza, y esto le acercaría más a la muerte, máxime si se tiene en cuenta que los gigantes están casi todos ellos abocados a la tuberculosis, enfermedad de la que murió Agustín precisamente a los tres años escasos de concertar su compromiso con el antropólogo.
 
Se cuenta también del doctor Velasco que estando un año veraneando en Zarauz, recibió de su amigo
y colega el ilustre antropólogo francés Broca una carta, en la que le decía que le interesaría grandemente poseer algunos cráneos de españoles, a ser posible, pertenecientes a la raza vasca. El doctor Velasco, ni corto ni perezoso, invitó a su amigo a venir a Zarauz. El doctor Broca aceptó, y reunido con Velasco, ambos t r a m a ron un plan para-procurarse cráneos de gente del país. Los dos hombres de ciencia se dirigieron una noche, cautelosamente, al cementerio de la villa, escalaron como dos raterillos las tapias del bendito lugar, y fueren resueltos hacia el osario, donde hicieron copiosa provisión de cráneos y otros huesos de interés, material de estudio que al día siguiente se repartieron con absoluta equidad Broca y Velasco. Muchos de estos cráneos figuran hoy en los Museos Antropológicos de París y Madrid. Mas lo divertido del lance es que en el osario de Zarauz había muchos esqueletos de soldados no vascos, sino andaluces o castellanos, muertos en Guipuzcoa durante la guerra carlista. De suerte que si algún día ven ustedes en los Museos de París o Madrid un cráneo con una etiqueta al lado que diga: «Perteneciente a la raza vasca», sonrían incrédulos.
 
    PEDRO MASSA

AUTOR: JOSÉ VTE. NAVARRO RUBIO

domingo, 21 de julio de 2013

POESÍA: SANTA AGUEDA EN ANDAS



Ellas son mujeres de Pinarejo
llevando a su patrona en andas
en un día del mes de septiembre
con olores a siega pasada
y vendimia cercana.

Por una calle de blanco vestida
para esta gala
pasea la patrona Santa Águeda
por encima de las cabezas
de quienes la consideran del pueblo su madre santa.

Gozos y alegrías en Pinarejo
para esos días
en que estas jóvenes y mujeres gallardas
esperaban las fiestas del pueblo
como quien espera toda la semana
que llegue el sábado y domingo para salir a la Carrera o a la Plaza
para ver  a esos mozos
que de lejos las miran al tiempo que se juntan las miradas.

Mujeres de aquellos tiempos,
mujeres, madres y hermanas,
en Pinarejo en fiestas
sacando a  Santa Águeda
pues en sus corazones arde una llama,
la de la fe
en sus casas inculcada
en las noches y días
de todos los tiempos
por muy larga
que sea la historia de este Pinarejo
a lomo de dos faldas
de montes bajos
con pozo en su plaza.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: AL MOLINO DE VIENTO DE PINAREJO

http://img17.imageshack.us/img17/6351/molinodepinarejo.jpg

En la vejez le vino
entre trinos y calores
que quitan la vida
la juventud de sus días
y vestido de blanco
se despierta ahora todos los días
el molino que lo fue de Pinarejo
allí en la era
desde la que se divisa
todo el pueblo entero
con sus casas, corrales, plazas, calles, chimeneas
y cortinillas de humo
en las noches frías.

De piedra
lo fue un día
y ahora
que los tiempos dan
para que podamos contemplar su hermosura
se presenta
con aspas pegadas a su frondosa barriga
como si tuvieran miedo
de cortar el aire y hacer girar aquella piedra de arenisca
que molía
tanto cereal
como costales en Pinarejo había.

Un día a su alrededor
embrujo o baile extraído de una película
vi
como unos fantasmas corrían
entorno del molino
que ni lloraba ni reía
pues parecía encantado
al igual que Don Quijote
cuando se dio de palos con un gigante que a lo que se ve se parecía
a un molino de viento
que desde lejos le decía
vente caballero de reluciente armadura,
vente ahora
que mañana seré otra criatura.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

jueves, 18 de julio de 2013

POESÍA A LA MUJER PINAREJERA



Como un sol o quizás
algo más
la mujer pinarejera
tiene fama
por saber criar,
e infundir a sus hijos e hijas
principios claros
en eso de saber respetar
y ser honrados
en este mundo
donde quizás
se han perdido todos los tipos de valores
en nombre de una mal entendida libertad.

Culpa suya
es quizás
el que ya sea en Pinarejo
o en cualquier otro lugar
los de Pinarejo sean conocidos
por sus ansias
de ganarse el pan
trabajando honradamente
sin mirar
otra cosa que no sea
el dejar
el honor de su familia
por encima de cualquier otra cualidad.

Pinarejo es algo más
que un pueblo perdido
en la geografía peninsular
por eso
y por otras cuestiones
que solo los pinarejeros sabemos apreciar
todo honor y toda gloria
a esas mujeres sin igual
que siempre velando por sus hijos
merecen nuestro más sentido aplauso general.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

miércoles, 17 de julio de 2013

POESÍA: ROSQUILLAS DE PINAREJO DE SARTÉN

 

En el fogón 
en el que yo me vine a aprender
tanto daba el calor
que negro me quedé
por eso de vez en cuando
en ese preciso momento 
en que me deja la mujer
echo mano de mis recetas
como si el tiempo viniera a fenecer
y yo a morir con él.

Estas son 
rosquillas de sartén
que los gatos solían coger
del poyal arrimado a la pared
que en la casa de mi abuela 
se solía ver
con solo entrar en la cocina 
y oler
aquellas rosquillas de sartén
que se solían hacer 
con un poco de aceite, 
virgen si pudiera ser,
vino blanco, 
a todo meter,
huevos,
de buen ver, 
limón de Valencia 
con olor a todo lo bueno que aquellas tierras suelen ofrecer,  
azúcar blanca, 
como el mármol macael,
harina, 
de trigo candeal 
y papelillos de gaseosa, 
con sonido a serpiente de cascabel.

Camino de la cocina voy
para poner 
en una sartén
medio litro de aceite
que para que quede bien 
primero se debe freír 
y después
dejar enfriar 
con el fin de introducir en él
un litro de vino 
que de la bodega acabo de coger,
la raspadura de un limón,
bien grande debe ser,
un kilogramo de azúcar
sin la envoltura de papel,
y veinticuatro papelillos de gaseosa
y hecho esto 
remover muy bien
hasta que quede una masa
que con las manos se pueda coger
sin dar pie
a no hacer 
otras cosas que no sean 
bolas
a las que después
meteremos el dedo
para hacer
roscos de buen ver.

Ahora toca freír
esos roscos en aceite bien caliente
o al revés
dejarlos en él
hasta que dorados estén
y ya para finalizar
espolvorear en un recipiente donde se puedan mezclar bien
con dos partes de azúcar y una de harina, si puede ser,.
 
  Autor: José Vte. Navarro Rubio
 

Ingredientes

  • 1/2 litro de aceite
  • un litro de vino
  • doce huevos
  • la raspadura de un limón
  • un kg de azúcar
  • veinticuatro papelillos de gaseosa
  • harina


POESÍA: POTAJE PINAREJERO DE GARBANZOS Y BACALAO



Ingredientes (para dos personas)

2 raciones de garbanzos considerando una taza por ración (si se compran cocidos, un bote de medio kilo)
2 lomos de bacalao desalado
4 ajos
1 zanahoria
1 patata mediana
1 nabo
2 hojas de cardo
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de harina
1 cucharada de pimentón
Para las pelotas de pan duro:
3 rebanadas de pan duro
1 huevo
1 taza de leche
Sal, pimienta y aceite para freírlas.
      POESÍA

Todo hay que decirlo
o si se quiere explicar
que lo que hoy les vengo a recitar
en  Semana Santa 
en Pinarejo 
a la mesa se solía sacar.

Eran productos naturales
tales como la leche y el pan,
los garbanzos, el aceite,
cardo, patatas, nabo, harina, pimienta y sal,
un lomo de bacalao que se tenía que desalar
huevo y ya está
el asunto preparado para comenzar
con esta receta
que si se la sabe comer 
con tranquilidad
le sabrá
a esos días de Via Crucis
y de trajines de hacia aquí y hacia ya
todo entorno a la iglesia 
y a ese sentido tan original
que saben los manchegos y manchegas dar
a todo lo relacionado 
con la vida del más allá 

Primero desmigar el pan
y echarle un huevo batido
y leche sin parar
hasta que quede como una masa
que se pueda trabajar
y añadir pimienta y sal.

Calentar aceite
y modelar
las pelotas con las manos 
hasta dejarlas 
a gusto del que se las va a zampar
para ello hay que dejarlas caer
en el aceite caliente 
hasta que se vengan a reventar
siempre dando vueltas
y por último sacar 
y reservar
sobre un papel de cocina
a fin de que puedan expulsar
ese aceite sobrante
que es de mal gusto al paladar.

Ya el bacalao desalado
se ponen los garbanzos 
a calentar
en agua 
como es natural
al tiempo que en una sartén
se ponen 4 cucharadas de aceite 
a calentar
y se retira del fuego
con el fin de enfriar.
 
Después se echan unos ajos sin pelar 
para que el aceite coja sabor
y tras realizar 
esta faena que es fundamental
se tiran los ajos
y se coloca en su lugar 
una cucharada de harina
y para terminar
el pimentón
y con esto el adobo por finiquitado se da. 

Ya los garbanzos cocidos
se abre la olla
y se deja caer,
como si a un pozo fueran a parar,
el adobo 
que acabamos de preparar,
los lomos de bacalao 
que pusimos a desalar,
el nabo y las patatas, 
la zanahoria y el cardo 
y si quiere poner algo más
un poco de pimiento seco 
y cerrar,
la olla
como es natural.

Con 10 minutos serán suficientes
depende de la olla
y de la velocidad
de ese fuego traicionero
ya sea la cocina de gas o de electricidad.

Para acabar
abrir la olla
y añadir las pelotas
una a una y sin salpicar
y dejar que se empapen
como si vinieran de la calle
y acabará de diluviar. 

Dejar reposar
cinco minutos nada más
y a comer
que para eso la receta se va a preparar.



Autor: José  Vte. Navarro Rubio
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